Esteban Pavez: La desmedida crítica en redes sociales para un formado en Colo Colo

Es cierto, Esteban Pavez ha tenido un espantoso rendimiento en la primera rueda, sin embargo, no todo vale para cargar en contra de uno de los futbolistas que más -y mejor- ha sabido vestir la camiseta del Popular.

Lucas Sáez 09-07-2025 / 17:39:44

Hubo un tiempo en que Esteban Pavez era sinónimo de coraje, de corte, de orden, de fuego, un mediocentro que metía el cuerpo antes que la duda, que levantaba al estadio y aplastaba rivales sin pedir permiso ni aplausos.


Hoy ese mismo jugador, con más de 300 batallas a cuestas, es víctima del pelotón de fusilamiento digital. Los tuiteros (de la bilis rápida) que cambian de ídolo como de serie en Netflix, lo destrozan sin piedad, como si jamás hubiera valido nada.


Es cierto: su nivel en los últimos seis meses ha sido irregular, incluso opaco. Qué fácil es olvidar que hace solo unos meses fue el motor silencioso de un Colo Colo que hizo la épica en el Campeonato Nacional, un escudo táctico con alma de capitán.


Pavez fue el metrónomo que equilibró el mediocampo en el mejor tramo del 2024; el que barría las migas que nadie veía, hablaba mientras otros se escondían, ordenaba un equipo que vive más del caos que de un libreto claro.


¿Es justo que toda la rabia caiga sobre él? ¿Acaso es el único responsable del naufragio colectivo? Si Colo Colo juega sin ideas, sin vértigo ni sociedades, ¿por qué la guillotina apunta tanto a uno que se formó en casa?


Porque Pavez no se esconde, jamás lo ha hecho. Cuando los partidos arden, aparece. Cuando pierden, habla. Cuando la cosa se pone fea, da la cara. ¿Cuántos pueden decir lo mismo en este plantel plagado de silencios?


El linchamiento digital es amnésico; olvida que en 2014 fue top 3 del club, que defendió la camiseta incluso en años grises, que volvió tras salir campeón en Brasil solo para sumar al escudo que lleva tatuado en la piel.


Y claro, los tuiteros que nunca han pisado una cancha más allá del barrio exigen piernas frescas y precisión suiza, sin entender lo que implica ser obrero en un mediocampo disfuncional. Quieren magia sin sacrificio, vértigo sin equilibrio.


Hay una violencia disfrazada de análisis en cada tweet, una crueldad sin contexto. No piden cambios, piden cabezas. No cuestionan el sistema, solo buscan chivos expiatorios que alimenten el algoritmo del enojo y aumentar sus visualizaciones, porque pegarle al hundido es lo que vende.


Se puede y se debe criticar a Pavez, pero con memoria. No se trata de blindar al jugador, sino de exigir con equilibrio, con respeto, con perspectiva. Porque la crítica sin contexto es solo ruido con disfraz de argumento.


Y cuando ese ruido viene de los mismos que ayer lo aplaudían, lo mínimo que merece Pavez es el beneficio de la duda. O, al menos, que le critiquen con la misma intensidad con que él ha defendido estos colores por más de una década.

Lucas Sáez
Fundador RightWingX